El político es una especie animal híbrida. Comparte la temeridad arácnida y la voracidad felina. Es un depredador instintivo y un simulador obsesivo.
Es moralmente asexuado y sexualmente permisivo. Su autodefensa reside en unas glándulas sublinguales que ante el estímulo de las masas activa un gas letalmente venenoso con efectos anestésicos y alucinantes.
A pesar de ser una especie tan variada como la canina, el tipo dominicano tiene rasgos endémicos que definen un espécimen de difícil duplicación en el planeta. El genotipo nuestro se conoce como latros politicus dominicus. Suele ser de morfología escuálida, piel seca y de textura larvaria antes de llegar al poder. El poder desencadena una mutación biológica de cambios somáticos y sicológicos con manifestaciones tipológicas muy definidas. Estas son: engrosamiento de la cara y las papadas, abultamiento del vientre, anillamiento de la parte posterior del cuello y dilución de las nalgas. En el plano conductual los cambios más descollantes son: una fascinación adictiva por las jeepetas, las pistolas y los Rolex; alucinaciones delirantes de grandeza que crean dependencias sicóticas a las cámaras de TV y a los guardaespaldas; crisis de identidad que provocan olvidos de su origen; pérdida selectiva de memoria hacia personas que conocieron su infancia; serios desórdenes en su conducta sexual con implicaciones poligámicas y complejos de autosuficiencia intelectual. El tratamiento de estos cambios y desórdenes es altamente costoso y lo paga el pueblo con sus impuestos.
El animal político es rapaz y troglodita; se nutre de los fondos públicos, los cuales devora con la avidez de un buitre y la frialdad de una serpiente. Es sensiblemente alérgico a la ética y su sistema inmunológico vulnerable a las canonjías y a las adulaciones. Algunos desarrollan tendencias narcisistas que les sustrae capacidad para reconocerse como son.
Ciertas especies se encuentran en franca extinción como el logos politicus, caracterizada por un gran desarrollo de su capacidad de idealización o el intelectualis politicus de gran aprovisionamiento neuronal. El latros politicus dominicus corresponde a una especie ratera común, de rápida fertilidad, cuyo hábitat natural son los aposentos oscuros donde se alimenta de los negocios del poder.
En especies puras como el logos politicus se han detectado alteraciones genéticas que provocan involuciones a especies más comunes como el latros politicus dominicus. Los resultados de estas investigaciones serán dilucidados en el próximo congreso del Comité Central del PLD antes ciertas preocupaciones de dirigentes históricos por temores a caza indiscriminada de viejos animales opositores: los depredadores del PRD.
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